"DEJEN QUE LOS NIÑOS SE ACERQUEN A MI"
(MARCOS 10,14)
Dejen que los niños se acerquen a mí, es una indicación que
Jesucristo nos sigue dirigiendo a cada uno de nosotros, es
hermoso escuchar este mandato, Dios nos sigue insistiendo,
quiere a sus pequeños cerca de él en su corazón amorosos quiere
conducirlos por los caminos de la vida, para que no se pierdan. Y a
nosotros como padres, cómo hermanos, como miembros de una
comunidad nos corresponde tomar nuestra responsabilidad, y ser
obedientes cuidando y acercando los niños a nuestro señor Jesucristo que está vivo en la
eucaristía y que siempre los espera con un abrazo de amor.
El apostolado de atención a niños es un apostolado consiente de
las bendiciones y beneficios que puede tener el que un pequeño
desde temprana edad descubra, y experimente el amor maravilloso
de su creador, que conozca, y tenga la seguridad que Jesús está
vivo, que conforme crezca en edad a ejemplo de Jesús como nos
dice la sagrada escritura,"crezca también en sabiduría" que le
ayude a superar todos los problemas y obstáculos que la vida le
presentara.
Por tal motivo todos los sábados primeros cada mes durante todo
el año se ha creado un espacio para estos chiquitines, donde se les comparte la palara de Dios
se les, orienta en la práctica, alabanza y Adoración, se les invita a valorar la eucaristía que es
fuente de toda gracia, es Dios dándose a su pueblo en este humilde pan lleno de amor para sus
hijos.
La invitación es a que inicies tu asamblea de niños en tu parroquia, o comunidad y que cada
retiro mensual asistan a casa Cornelio y unidos compartir la palabra de nuestro señor
Jesucristo.
Otro espacio privilegiado es el congreso diocesano de niños que se celebra a fines del
mes de noviembre del cada año donde todas las comunidades acuden con sus pequeños
a esta gran celebración.