Este apostolado,  podrá ser coordinado por nuestros hermanos que  tengan el pleno conocimiento de nuestro Movimiento ya que como su  nombre específica, la relación primordial es la de tener un trato directo  y personal con nuestros sacerdotes, por lo cual deberán tener un perfil  para saber relacionarse adecuadamente con nuestros pastores y, poder  motivarlos a participar en los eventos que tenemos dentro de nuestras  actividades del movimiento, administrando los Sacramentos requeridos.    De las actividades más frecuentes a desempeñar por nuestros  hermanos sacerdotes, está la de  celebrar las Eucaristías que llamamos  por los enfermos, en las cuales después de la celebración, se hace un  recorrido con la presencia viva de Jesús Sacramentado para el  encuentro personal con quien lo necesite y lo busque, tomando en  consideración que la enfermedad no solo es  la física, si no también la  del alma que es la más difícil de reconocer y la cual casi todos la  padecemos.    La confesión o la reconciliación de un penitente, es la que administran  también nuestros sacerdotes, sobre todo en nuestros congresos  masivos que están ya agendados dentro de nuestras actividades y en  los cuales se da la necesidad de confesarse en el desarrollo del mismo  evento y en los cuales se manifiesta la Gracia Divina, ya que las  personas que acuden a confesarse es mucha y en algunos casos de  gente que tiene mucho tiempo sin recibir este Sacramento.    Se coordinan también los retiros que se ofrecen a nuestros sacerdotes  así como también se dan los espacios de convivencia entre ellos, en los  cuales se dan algunas inquietudes y se les busca  así mismo la solución a las mismas. Además de  que se les da a conocer el ser y que hacer de  nuestro Movimiento, asistiéndoles en algunas  reuniones de decanato, teniendo en cuenta de que  todas las actividades a desempeñar en este  apostolado son coordinadas y apoyadas por  nuestro Asistente Eclesiástico.  Pbro. Antonio Olivos Asistente Eclesiástico